No puedo olvidar lo que nunca dije.

Pero si tengo que decirlo para olvidarme,

tendré que enfrentarme.

Si cada vez

que me miro me soy indiferente

lo que diga no será suficiente.

La mentira me atrapo

y de rehén ahora me tiene,

Pero sé que sus piernas son muy cortas

para que salga victoriosa