Cuando el corazón manda
12 oct 07
Me deje llevar y una hoja en blanco comencé a llenar. No había puntos que me detuvieran, solo comas que me hacían dudar. Tuve que cambiar de idea y con un punto aparte volver a empezar.
Existían muchas palabras para utilizar, pero solo su nombre quería usar. Inventar una historia para dejar de soñar, en hechos y cosas que no pasarían jamás.
Lo nombre más de una vez para grabarlo en el papel y así borrarlo del corazón, pero al punto final de la historia no llegue; solo puntos suspensivos seguido de un TE QUIERO y signos de admiración que me advierten que no lo olvide.