La Coctelera

Un día Normal

11 oct 07

Me encontraba ordenando mi cuarto con la música fuerte, que no llegaba a escuchar otro ruido, pero logré escuchar a alguien que me llamaba. Abrí la puerta para ir a la cocina y me encontré con una gran sorpresa: un jardín…el más hermoso que podría haber visto, no era mi casa y no era ningún otro lugar al que yo podría haber visitado alguna vez, pero lo había visto pintado en algún cuadro de un pintor que no recordaba el nombre.

El lugar era un sueño, se lograba ver que terminaba mas allá de lo que yo podía alcanzar a ver, la voz me seguía llamando y yo no veía a nadie, comencé a recorrer todos los rincones de ese bello jardín y me fui olvidando de cómo había llegado allí.

De repente una alegría me invadió, estaba sola, si, en un lugar desconocido pero me sentía la persona más feliz del planeta, no podía dejar de sonreír y de sorprenderme de todas las cosas que me rodeaban. Cuando termine de conocer todo el jardín, el mismo se transformo en una sala repleta de espejos, y una angustia creció en mi, mezclas de sentimientos me confundieron y lograba ver claramente que en los espejos no estaba mi reflejo, sino personas que conocía, amigos, familiares y otras tantas personas que perdí en el tiempo y otras que solo encuentro en mi corazón.

Algo llamo mi atención, un espejo vacío, que ni siquiera me mostró mi reflejo cuando me acerque, me atemoricé y me aleje enseguida, y antes de que pudiera hacerlo escuche de nuevo aquella voz que me llamaba, venía de aquel espejo, volví a ver y nada aparecía, “Estas viendo mal”- me dijo…entendí lo que me decía, volví a verme y esta vez me encontré, me sonreía a mi misma, pero estaba distinta, no me reconocía. “Cuando me dejaras salir? -me pregunto. No tengas miedo de mostrarte como sos,- continuo, tú eres más de lo que podes ver, que te detiene?”. Mi propio yo me había dejado sin palabras y una vez más me pregunte si yo no era mi propio escudo. Cuando quise contestarme los espejos ya no estaban, todo estaba oscuro. Abrí los ojos y me encontraba de nuevo en mi cuarto, la música ya no se escuchaba y estaba todo a medio hacer.

Había sido un sueño, un sueño que me había hablado y al cual yo aún tengo que responder.

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5 comentarios

5 comentarios

  1. 11 oct 2007 | 05:44 PM # Vilandra Martinez dice:

    Hola Dabema, lei tu post y es como si yo hubiera estado ahi........hace mucho q me siento asi, estar en un espejo pero no gustarme lo q veo en el, mi reflejo no es mi reflejo..................

    saludos

  2. 11 oct 2007 | 05:49 PM # pedazodehoja dice:

    "mi primera frontera se llamaba Joaquín."
    Joaquín Sabina.

    Y si al final de lo días, nos dijera: "qué hiciste con lo que te dí"; qué le podría yo decir... si malgasté hasta el último de mis segundos antes de morir.

    Que no dependa de nosotros no implica que no podamos, todos estamos cerca de esa barrera llamada "yo", todos en realidad somos dos.

    Muchos saludos, muchos, muchos.

  3. 11 oct 2007 | 08:44 PM # destino dice:

    responde con toda esa vida y esas ganas de ser feliz que salieron de ti y es porque están en ti.
    un besazo corazón.algunos días ocurren cosas que tengan explicación o no, nos ayudan un montón.

  4. 11 oct 2007 | 09:35 PM # Rodrigo Arevalo Espinosa dice:

    A veces la barrera mas grande que nos impide realizar nuestras metas, somos nosotros mismos; es muy común que nos dejemos levar por cosas que tenemos inculcadas en el fondo de nuestro corazon, que se quedaron alli producto de nuestras vivencias, y de pronto son estas cosas las que nos impiden ser libres y mostrarnos tal y como somos. Aún estas a tiempo, dejate ser, libera lo que tienes guardado, veras que te sorprendera lo que puedes lograr.
    Saludos

  5. 12 oct 2007 | 08:40 PM # golosinas dice:

    todo un descubrimiento, encontrarse frente a nuestro yo.
    me hiciste pensar con tu texto...
    besos bonita.

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